Cuando yo era un pequeñito me acuerdo que en la navidad se reunia toda la familia en casa de mis abuelos, somos una familia muy numerosa ya que tengo seis tio(a)s y cada uno de ellos tuvo 6 hijos,. himajinense el ejercito de nenitos corriendo al rededor del patio, al tio Raul le gustaba reunirnos a todos al rededor de el para contarnos hermosos cuentos que el se sabia. Y quiero compartir uno de mis preferidos con ustedes ,,es un poco largo pero les aseguro que no lo olvidaran por mucho tiempo al igual que yo. Y quien save, alomejor ustedes se lo cuentan a sus hijos o sobrinitos. Buena idea no? El cuento se titula :
LA VENDEDORA DE FOSFOROS
!Que frio tan atroz! Caia la nieve, y la noche y la noche se venia encima. Era el dia de Nochebuena.En medio del frio y de la oscuridad, una pobre niñita paso por la calle con la cabeza y los pies desnuditos.
Tenia, en verdad, Zapatos cuando salio de su casa; pero no le havian servido mucho tiempo. Eran unas zapatillas enormes que su madre ya habia usado: tan grandes, que la niña las perdio al apresurarse a atravesar la calle para que no la pisasen los carruajes que iban en direcciones opuestas.

La niña caminaba,pues,con los piecesitos desnudos, que estaban rojos y azules del frio; llevaba en el delantal, que era muy viejo , algunas docenas de cajas de fosforos tenia en la mano una de ellas como muestra. Era muy mal dia: ningun compardor se havia presentado,y, por consiguiente, la niña no habia ganado ni un centimo.Tenia mucha hambre, mucho frio y muy misero aspecto. i pobre niña ! Los copos de nieve se posaban en sus largos cabellos rubios, que le caian en preciosos bucles sobre el cuello; pero no pensaba en sus cabellos. Veia bullir las luces a traves de lass ventanas; el olor de los azados se percibia por todas partes. Era el dia de la Nochebuena, y en esta festividad pensaba la infeliz niña.

Se sento en una plazoleta, y se acurruco en un rincon entre dos casas. El frio se apoderaba de ella y entumecia sus miembros; pero no se atrevia a presentarse en casa; volvia con todos los fosforos y ni una sola moneda. Su madrastra la maltrataria ,y, ademas, en su casa hacia tanvien mucho frio. Vivian bajo el tejado y el viento soplaba alli con furia, ahunque las mayores aberturas habian sido tapadas con paja y trapos viejos. Sus manitas estaban casi entumidas de frio. i ah ! cuanto placer le causaria calentarse con una cerillita! ! Si se atreviera a sacar una sola de la caja, frotarla en la pared y calentarse los dedos! Saco una. !Rich! ! como alumbraba y como ardia! Despedia una llama clara y caliente como la de una velita cuando la rodeo con su mano. ! Que luz tan hermosa ! Creia la niña que estaba sentada en una gran chimenea de hierro, adornada con bolas y cuvierta con una capa de laton reluciente. !Ardia el fuego alli de un modo tan hermoso!
!calentaba tan bien!
Pero todo acabo en el mundo. La niña extendio sus piececillos para calentarlos tanbien; mas la llama se apago: ya no le
quedaba a la niña mas que un pedacito de cerilla. Froto otra, que ardio y brillo como la primera; alli donde la luz cayo sobre la pared, se hizo tan transparente como una gaza. La niña creyo ver una habitacion en que la mesa estaba cubierta por un blanco mantel resplandeciente con finas porcelanas, y sobre el cual pavo asado y reyeno de trufas exhalaba un perfume delicioso. !Oh sorpresa! !Oh felicidad! De pronto tuvo la ilucion de que el ave saltaba de su plato sobre el pavimento con el tenedor y cuchillo clavados en la pechuga, y rodadaban hasta llegar a sus piececillos. Pero la segunda cerilla se apago, y no vio ante si mas que la pared impenetrable y fria.
Encendio un nuevo fosforo. Creyo entonces verse sentada cerca de un magnifico nacimiento: era mas rico y mayor que todos los que havia visto en aquellos dias en el escaparate de los mas ricos comercios. Mil luces ardian en los arbolillos; los pastores y zagalas parecian moverse y sonrreir a la niña. Esta, embelesada, levanto entonces las dos manos, y el fosforo se apago.Todas las luces del nacimiento se elevaron, y comprendio entonces que no eran mas que estrellas. Una de ellas paso trazando una linea de fuego en el cielo.
-Esto quiere decir que alguien ha muerto- penso la niña; porque su abuelita, que era la unica que habia sido buena para ella ,pero ya no existia, le habia dicho muchas veces: "Cuando cae una estrella, es que un alma sube hasta el trono de Dios".
Todavia froto la niña otro fosforo en la pared, creyo ver una gran luz ,en medio d la cual estaba su abuela en pie y con un aspecto sublime y radiante .
-!Abuelita!-grito la niña-.!Llevame contigo! !Cuando se apague el fosforo,se muy bien que ya no te vere mas! 
!Desapareceras como la chimeneade hierro,como el ave asada y como el hermoso nacimiento!
Despues se atrevio a frotar el resto de la caja, porque queria conservar la ilucion de que veia a su abuelita, y los fosforos esparcieron una claridad vivisima. Nunca la abuela le havia parecido tan grande ni tan hermosa. Cojio a la niña del brazo, y las dos se elevaron en medio de la luz hasta un sitio tan elevado, que alli no hacia frio, ni se sentia hambre, ni tristeza: hata el trono de Dios.
Cuando llego el nuevo dia seguia sentada la niña entre las dos casas,con las mejillas rojas y la sonrrisa en los labios.
!Muerta, muerta de frio en la Nochebuena! El sol ilumino aquel tierno ser sentado alli con las cajas de cerillas, de las cuales una habia ardido por completo.
-!Ha querido calentarse la pobresita!- dijo alguien.
Pero nadie pudo saver las hermosas cosas que habia visto, ni en medio de que resplandor havia entrado con su anciana abuela al reino de los cielos.

